Algo vibra, algo resuena, me perturba ¿Va a estallar?
Es la conciencia de la inconciencia, la razón de lo absurdo.
La constancia de la voluntad inconstante.
La ausencia de una presencia.
El camino sigzagueante.
Aferrandome a la costa, un horizonte hacia el oeste.
Sano con pequeños remedios, remedios de las plantas que crecen.
Algo crece en esta tierra, algo más profundo que el cemento.
Algo entre los cerros, algo en las raíces, algo como un canto.
Me sumo tímidamente, con un pie en mi urbanidad mamada y mi voz opaca.
¿Qué pie seguirá al otro? ¿Cómo será mi voz si me sumo al canto que hace mover las piedras de mi mundo?
Sé que tengo que alimentar mi convicción. Calidez y coherencia.
Me lo dijo la planta.
Y yo paloma, me paseo viendo distante su poder.
Algo vendrá; algo en qué creer.
Escucho que me habla el espíritu de las cosas.
Aprendiendo a fluir siguiendo la melodía dulce del amor al mundo.
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