Hace tiempo que no escribo por aquí. Me refugié en mi diario, que - por ahora- no es publicable. Aunque este espacio tampoco pretende serlo- por ahora-
Busco erguirme, elevar la mirada, rotar.
Las tentaciones grises siempre se manifiestan, pero me seducen más los colores, los bailes y las sonrisas ingenuas.
También disfruto la soledad, sin dejar de soñar con encuentros. Me siento en plena vida, con el impetu de transitar.
El mar me señaló que no hay límites, la selva me sugirió que no me detenga ante lo desconocido y la montaña me dice que siempre hay algo más. No me canso, no me salvo. Todo me habla y yo escucho con mucha atención.
Dejaré escuchar mis melodías, estoy trabajando para que mi voz resuene mejor.
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