domingo, 22 de marzo de 2009

amante del sol

Te vas y no puedo reclamar, porque ese mismo instante me llevó al sublime mundo de la fascinación.
Amo cómo te manifiestas, a veces despiadado, a veces discreto y sutil.
Estoy aquí por ti, queriendo que tú estés aquí para mí.
Cambias, te acercas y alejas, pero siempre haces que todo a tu alrededor refleje lo más puro de ti, contagiante, generoso, inmenso.
Eres Dios, eres amor, eres todo?
Eres todo lo que espero en un hombre, pero solo eres el sol.

No hay comentarios: