lunes, 9 de mayo de 2011

Un año

Hace un año que no me encuentro por aquí. Y curiosamente, escribo cuando el invierno se posa y pesa.
Cuánto quisiera saber por dónde ir. Y mientras más deseo algo, la vida se encarga de ponerme otras cosas por delante.
No me quejo. No podría quejarme de tanto lugar que tengo por aquí para ser y crear.
Pero pareciera que la estabilidad no nació para mí y que si no hay cambios, mi futuro no me apetece tanto.
A veces pienso que es sólo un ingrediente el que me hace falta para completar la sazón de mis días. Ese ingrediente al que no le doy el lugar que merece y que por su ausencia pasma mis días.
Aquí, otra vez estos días de invierno en que la incertidumbre gobierna a sus anchas.
Y escribo para cerrar. Para no tener que hacerlo en mucho tiempo. Para que las heridas sanen y liberen.
Si tengo para escribir, tengo para vivir.
Lo que venga, con buen agrado.
Y si pierdo un poco el control, quizá no me venga a mal.

¿Vamos a ver qué pone la vida en mi camino? Prefiero sorprenderme a frustrarme.
Vamos a ver...

No hay comentarios: