lunes, 23 de julio de 2018

Para liberarnos

Confío en mi voluntad y en la divina,
Pero también es necesario registrar y procesar la pena.
Está aquí, por momentos se disfraza y se pone a bailar.
Pero por otros se echa a mi lado a recordarme su presencia,
dejando sentir la ausencia del que ya no está.

Quiero conservar esa risa a mi lado. Perdonar cualquier daño y caminar hasta el infinito.

Pero hay más fuerza en el mundo que mi deseo.
Fragilidades, culpas, miedos e inseguridades que juntas pesan.

Deseo el bien y la dicha para ti y para mí.
Todas la velas prendidas para que de la tormenta del dolor surjan flores nuevas.

Quisiera poder dejarte ir sin que el corazón se desgarre.
Quisiera poder seguir creyendo que somos una montaña que sobrevive a los cantos rodados.
Pero pasan los días, eternos días! y la distancia crece.

Con conciencia de la irracionalidad, mi corazón decide amarte por siempre.
Te guardo en ese lugar cálido y luminoso en el que viven todos aquellos por los que un día sonreí de ilusión y que siguen siendo parte de mí.


 

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