He viajado y conocido nuevos horizontes, y he gozado de
asomarme por mi ventana a descubrir nuevas formas del paisaje ya conocido.
He abrazado con el más profundo amor a mis seres queridos, y
he sido capaz de tomar distancia para poder quererme más a mí.
Me he sentido caer y he logrado tomar impulso para volver a
volar, sabiendo que el vacío es un lugar que cada tanto tocará visitar.
He creado con ímpetu y me he paralizado de miedo.
He sonreído y llorado sin medida.
He sentido mi corazón hecho pedazos, y lo he visto- también-
enorme como una galaxia.
He bailado para volver a ser yo, y he parado a escribir para
reconocerme en el paso del tiempo.
Me he sentido joven y vieja, fracasada y dichosa, original y
trillada… me he juzgado, me he perdonado y me he permitido disfrutar de mis
contradicciones.
He gozado de multitudes y de mi más profunda soledad.
Me he decepcionado de todo y la sonrisa de un niño me ha
devuelto la fe en la humanidad.
He perseverado tercamente en apuestas y he soltado todo para
volver a comenzar, una y otra vez.
Me he aislado del mundo y me he reafirmado en que, en el ser
y hacer con otros, está la mayor dicha.

No hay comentarios:
Publicar un comentario