jueves, 13 de octubre de 2016

En 35 años...

He viajado y conocido nuevos horizontes, y he gozado de asomarme por mi ventana a descubrir nuevas formas del paisaje ya conocido.

He abrazado con el más profundo amor a mis seres queridos, y he sido capaz de tomar distancia para poder quererme más a mí.

Me he sentido caer y he logrado tomar impulso para volver a volar, sabiendo que el vacío es un lugar que cada tanto tocará visitar.

He creado con ímpetu y me he paralizado de miedo.

He sonreído y llorado sin medida.

He sentido mi corazón hecho pedazos, y lo he visto- también- enorme como una galaxia.

He bailado para volver a ser yo, y he parado a escribir para reconocerme en el paso del tiempo.

Me he sentido joven y vieja, fracasada y dichosa, original y trillada… me he juzgado, me he perdonado y me he permitido disfrutar de mis contradicciones.

He gozado de multitudes y de mi más profunda soledad.

Me he decepcionado de todo y la sonrisa de un niño me ha devuelto la fe en la humanidad.

He perseverado tercamente en apuestas y he soltado todo para volver a comenzar, una y otra vez.

Me he aislado del mundo y me he reafirmado en que, en el ser y hacer con otros, está la mayor dicha.


He sentido que he vivido más de una vida, y -sin embargo- todo a mi alrededor me sigue pareciendo nuevo y desafiante.


No hay comentarios: